El sentinazo que salpica el Norte

A veces, pasamos por alto cuestiones que nos resultan obvias porque confiamos en que estén yendo según lo previsto. Quizás a nuestros mayores no les sorprenda escuchar que algunos barcos vierten hidrocarburos en algunas costas españolas, pero para una generación joven, que ha crecido advertida del estado en el que se encuentra nuestro planeta, este tipo de noticias les llena de incomprensión.  

La semana pasada llegaban a las costas gallegas de A Coruña y Pontevedra cerca de 264 aves marinas muertas, bañadas en algún tipo de aceite o fuel, es decir, petroleadas por el sentinazo de algún barco cercano a Galicia. Según el Grupo Naturalista Hábitat, fueron 14 especies diferentes las que se vieron afectadas por este vertido, y además de las aves muertas, otras 200 aves, aproximadamente, fueron encontradas vivas, heridas y manchadas. Se calcula, sin embargo, que todas estas aves aparecidas en la costa sólo suponen un 10-20% del total de aves afectadas y muertas mar adentro.

Entre las sustancias encontradas por el Grupo Hábitat, se diferencian de forma clara tres tipos:

  1. Sustancia blanca, de composición desconocida y que recuerda a la parafina (un hidrocarburo hecho a partir de petróleo o carbón). Podrían ser restos de productos químicos para limpiar los tanques de los barcos.
  2. Sustancia anaranjada, aceitosa y pegajosa, con “olor desagradable”. Fue la sustancia que más empapó a las aves.
  3. Fuel o aceite negro, “tipo chapapote”.

La imagen izquierda, mancha de fuel en la arena de la playa de la Lanzada (O Grove). A la derecha, muestra de la sustancia tipo parafina.

Grupos ambientalistas como ADEGA (Asociación para la Defensa Ecológica de Galicia), CEMMA (Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos), BRDI (Bottlenose Dolphin Research Institute), SENO Pontevedra o el Grupo Naturalista Hábitat han sido los encargados de rescatar a las aves heridas de las distintas playas gallegas, además de realizar un seguimiento detallado acerca de los vertidos.

Aspecto de un frailecillo atlántico encontrado en la playa de O Grove, Pontevedra

Sin embargo, sólo han contado con la ayuda de vecinos y voluntarios que se han decidido a colaborar en la recuperación de estas aves. Por su parte, la Xunta de Galicia y el Gobierno Central se han dedicado al cuidado de las aves en centros de recuperación, actividad de la que sólo ellos se pueden hacer cargo. De buscar el origen del vertido, la magnitud que este ha tenido o tendrá, de la cantidad de especies marinas a las que afectará y de buscar represalias para los responsables…las administraciones no se han pronunciado. Se produce un silencio administrativo y mediático al que, al parecer, los gallegos ya están acostumbrados. Hablamos con dos expertas que nos lo confirman: Belén Rodríguez Fernández, secretaria ejecutiva de ADEGA y Atocha Ramos Martínez, colaboradora en el Grupo Hábitat.

¿Qué es un sentinazo y qué consecuencias tiene?

A pesar de no ser un término con el que la gente esté muy familiarizada, los sentinazos son una práctica habitual que tiene lugar en las costas españolas, especialmente las del Atlántico. Consiste en la expulsión de un barco de los residuos generados en sus motores, turbinas…Lo cual supone verter una cantidad de hidrocarburos aparentemente no muy perjudicial. Sin embargo, es una acción que, repetidas veces, supone una pérdida de biodiversidad marina y afecta a un número considerable de especies, incluso de forma colateral como ocurre en este caso.

Legislación y medidas

Según afirma el Grupo Hábitat, las catástrofes o vertidos de mayor magnitud como fue la marea negra del Prestige son menos perjudiciales que la contaminación crónica. Al preguntarles si creían que estas prácticas eran algo habitual en las costas españolas, su respuesta fue clara:

Con una legislación que prohíbe pero que no castiga, los naturalistas gallegos recuerdan con pena la falta de medidas que hubo durante la catástrofe del Prestige. Desde entonces, Belén explica que se esa oportunidad de aprendizaje en materia de protección marítima ha sido desaprovechada por las administraciones:

A la falta de actuaciones por parte del Gobierno, se suma además el silencio mediático que únicamente ha conseguido atraer a un par de cabeceras generalistas y ha sido completamente marginada de la agenda mediática española. Algo a lo que, según Belén, ellos ya están acostumbrados:

El frailecillo atlántico, «especie vulnerable»

Sin lugar a duda, el mayor afectado por los vertidos en esta ocasión ha sido el frailecillo atlántico, una especie de ave catalogada como “vulnerable” a nivel mundial por la IUCN. Organizaciones como Grupo Hábitat calculan que el sentinazo podría haber afectado a unos 2000 ejemplares. Hablamos de un animal protegido de manera especial por cambios ocurridos en su hábitat y condiciones de vida en los últimos años. Así lo explica Atocha:

Alcance a otras comunidades

De forma paralela al fatídico descubrimiento hecho por los gallegos en sus playas, llegaban también a la Asturias vecina ejemplares de otras aves manchadas de hidrocarburos. Saúl Rodríguez, vecino gijonés, recopilaba imágenes y vídeos que tomaban otros testigos de esta catástrofe y ya contabiliza, a día de hoy, 57 aves aparecidas en la costa asturiana. Se contabilizaron, asimismo, casos en Portugal y Cantabria. Por lo que, efectivamente, «un sentinazo (impune, como siempre) salpica el Norte».

Arao Común en la playa de San Lorenzo, Gijón
Frailecillo en la playa de Frejulfe, Navia (Asturias)

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