Aunque parezca difícil, llevar mascarilla y respetar el medio ambiente es posible: te enseñamos cómo
¿En qué contenedor tengo que depositar mi mascarilla después de utilizarla? ¿Son reciclables? ¿Cuántas veces las puedo utilizar? Estas y otras preguntas nos han surgido en Pachamama, especialmente con la nueva norma del estado de alarma que obliga a llevar mascarilla en los espacios públicos hasta nuevo aviso, un aviso que se prevé que tarde meses en llegar. Por un lado, esto supone un problema económico, ya que la mayoría de mascarillas sólo pueden usarse unas pocas horas y su lavado o desinfección las inutiliza, forzándonos a adquirir nuevas unidades continuamente… por no hablar de que la multa por no llevarla ronda los 600 euros. Pero por otro lado, el constante cambio de mascarilla y de material sanitario en general (guantes, batas de hospital…) también preocupa por la cantidad de residuos que está generando y, sobre todo, porque no se ha informado a los ciudadanos de cómo deshacerse de ellas correctamente; tal y como comprobamos en la encuesta que hace unos días realizamos en Instagram.

Fotografía de Pinterest
A pesar de que los residuos infectados de los hospitales son incinerados, la gente en sus casas no sabe muy bien qué hacer con ellos, por lo que las mascarillas están apareciendo en los lugares más insospechados como las puertas de los supermercados o las orillas de las playas, tras ser arrastradas por el mar (esperamos que a nadie se le ocurra tirarlas al váter). Las mascarillas higiénicas, que son las que usamos la mayoría, NO SON RECICLABLES, es decir, no pueden depositarse en el contenedor amarillo. No sólo entorpecen el reciclaje, sino que además puede ser peligroso, ya que el virus puede permanecer hasta una semana en la superficie de la mascarilla, y no podemos saber si están infectadas. Es importante mantener este tipo de utensilios separados en una bolsa aparte y meterla en una segunda bolsa cerrada antes de depositarla en el contenedor de restos (donde se tiran productos no reciclables), sin olvidar lavarnos bien las manos después de tocar los residuos.
En el caso de los contagiados el proceso es más complicado: hay que ser sumamente cuidadoso para deshacerse del material sanitario sin propagar el virus. Durante el aislamiento, el enfermo debe depositar todos los restos (mascarillas, pañuelos…) en un cubo de basura que se quedará en la habitación con él, sin separar los residuos. Esta basura se meterá a su vez dentro de otra bolsa de plástico cerrada, que después podrá pasar al cubo común de la casa. Esta tercera bolsa será la que se baje al contenedor de restos domésticos. De nuevo, el lavado de manos y desinfección deben ser constantes para todo el que tenga contacto con los residuos.

Es cierto que, en primera instancia, lo más importante es frenar la propagación del virus. Sin embargo, nos enfrentamos a un uso de este tipo de material prolongado en el tiempo, por lo que conviene buscar alternativas que sean más ecológicas (y económicas) a largo plazo. @Boticariagarcia nos ha enseñado una joya en su instagram: lavables, testadas y, lo mejor: opción biodegradable. Según ella, estas son las 5 razones por las que las mascarillas SLIMIT son «caballo ganador»:
1️⃣ Aparecen entre los ejemplos de la guía para la elaboración de mascarillas del Ministerio de Comercio y Turismo.
2️⃣ Cumplen con la UNE0065, es decir, con los controles y requisitos mínimos exigidos de respirabilidad y filtración.
3️⃣ Sus descripciones sobre el producto son transparentes y honestas. Son lo que dicen ser sin vender ninguna burra. La publicidad engañosa que nos estamos encontrando sobre mascarillas clama al cielo.
4️⃣ Cada uso sale por u0,50€ (incluso menos si estiramos algo los 5 lavados recomendados ya que hay cierto margen). Podría ser más barato, sí. Pero estamos hablando de salud y de momento además de barato necesitamos que ofrezca garantías.
5️⃣ 3 opciones: Adulto, infantil y biodegradables.

En la encuesta de Instagram también os preguntamos si durante el confinamiento habéis estado reciclando y, sobre todo, procurando reducir los residuos. Aunque haya podido ser solo por bajar más veces a tirar la basura, la gran mayoría de vosotros os habéis esmerado en separar vuestros restos. Aunque aún queda un pequeño porcentaje de desinformados, desde Pachamama quereros daros la enhorabuena y agradeceros ese pequeño esfuerzo que, si hacemos todos, salvará nuestras vidas.
