
Hoy sábado 21 de Marzo se celebra el Día Internacional de los Bosques (International Forest Day). La Asamblea General de las Naciones Unidas marcó esta fecha en el calendario en 2012 para concienciar sobre la importancia y necesidad de los bosques en nuestras vidas. No fue una elección al azar, pues hoy comienza la primavera en el hemisferio norte y el otoño en el sur, uniendo a todo el planeta bajo un mismo objetivo.
Los bosques ocupan un tercio de la superficie del planeta y están formados no solo por especies vegetales (árboles en su mayoría) sino también animales (mamíferos, anfibios, insectos y peces) y ríos. De ahí que este año 2020 el lema sea “Bosques y biodiversidad, demasiado valiosos para perderlos” (Forest and Biodiversity, too precious to loose).
¿Por qué son tan necesarios?
Las especies vegetales que habitan los bosques son una de las mejores armas que tenemos contra la contaminación: absorben CO2 y expulsan oxígeno. Pero no es solo eso, los bosques también proporcionan medicinas, madera, combustible, agua de los ríos que los atraviesan, puestos de trabajo (unos 86 millones) y alimentos como frutas, setas, carne y pescado procedente de las especies animales que los habitan.
En total, más del 80% de las especies vegetales y animales habitan en bosques y la vida de más de un billón de personas dependen directamente de ellos (se estima que la población total es de 7 billones). La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) ha bautizado a los bosques como “los héroes del ciclo vital”.
La deforestación y la agricultura, el principal problema:
Cada año se pierden millones de hectáreas de bosque. La causa principal es la expansión de la agricultura, que se lleva alrededor de 73% de los bosques en los trópicos y subtrópicos. Este incremento se debe principalmente al aumento de la población. El ser humano hizo en un primer momento que las zonas verdes se redujesen para construir ciudades urbanas; ahora, el rápido crecimiento de la especie ha ocasionado que se deforesten millones de hectáreas para proporcionar alimento suficiente para todos.
La FAO junto con otras organizaciones determinan que el modelo de consumo es uno de los principales problemas y transformarlo es su primer objetivo.
El cambio climático, por su parte, también tiene mucho que ver. El incremento de la temperatura terrestre, junto con las temporadas de sequía, ha ocasionado múltiples incendios, algunos de los más devastadores en este último año como los del Amazonas o los de Australia donde se prendieron 900.000 y 10 millones de hectáreas respectivamente. Con ellas, miles de especies animales, además de elevar notablemente los niveles de contaminación en el aire y la expulsión de altos niveles de CO2.

Actuación de las organizaciones:
La FAO cuenta con tres objetivos principales para luchar contra la deforestación y la degradación forestal. El primero de ellos consiste en cambiar el sistema de consumo para logra reducir las enormes cantidades de hectáreas dedicadas a la agricultura. Al mismo tiempo, tratan de encontrar el equilibrio entre necesidad y conservación y por último, debe compensarse el daño ocasionado hasta la fecha.
La década que acaba de comenzar se ha bautizado como la década de la restauración del ecosistema (United Nations Decade on Ecosystem Restoration) y sus principales metas versan sobre este último paso: la reconstrucción de todo lo destruido.
Cambios debidos al COVID-19
Debido a las circunstancias extraordinarias en las que nos encontramos, la ONU ha decidido suspender los eventos, talleres y charlas programas con motivo de este día internacional de los bosques. Sin embargo, han colgado en su página web el programa de eventos, así como un vídeo resumen de las ponencias que se hicieron a través de la red el jueves 20.
