En Pachamama queremos hacer llegar a nuestros lectores la cantidad de cosas que pueden hacer como individuos para mejorar el medio ambiente. Sin embargo, creemos que la educación que recibimos para llevar una vida respetuosa con el medio ambiente deja mucho que desear. Educar en buenos prácticas medioambientales es básico, y por eso hoy hablamos con Jorge del Nido, educador ambiental.

L: Buenos días, Jorge
J: Buenos días, Lucía
L: En primer lugar, me gustaría que nos contaras a qué te dedicas.
J: Yo soy educador del Ayuntamiento de Madrid y trabajo en tres aulas de temática medioambiental con alumnos de colegios de la Comunidad.
L: ¿Cuánto llevas trabajando de esto?
J: Tres años y algunos meses. Yo me incorporé al Ayuntamiento de Madrid, que es la institución para la que trabajo, a finales de febrero de 2017.
L: ¿Qué hacéis en esas aulas?
J: Hay cuatro actividades. “Nuestros árboles”, que va dirigida a alumnos de sexto de primaria a 2º ESO; “Las estaciones y los sentidos”, que está pensada para niños desde 5 años hasta segundo de primaria; “Un paseo en bicicleta”, desde 6º de primaria hasta bachillerato; y por último “Caminando por la naturaleza” para niños desde 4º a 6º de primaria
L: ¿Dónde hacéis estas actividades? ¿Al aire libre?
J: Dividimos las sesiones entre el aula y al aire libre, intentamos estar en el aula lo menos posible porque lo que nos interesa no es hablar sino que vean aquello de lo que les estamos hablando. Pero hay tres aulas: Las tres primeras actividades que te he dicho se hacen en el Centro de Educación Ambiental de Casa de Campo y en el Aula de la Naturaleza de Tres Cantos, una finca cerrada, hacemos la de “Caminando por la naturaleza”. Luego está el aula de Cercedilla, que lleva un año cerrada debido a circunstancias de obras y otros motivos, donde hacemos una estancia de tres días con chicos desde 6º de Primaria hasta Bachillerato y realizamos actividades y visitas alrededor de la zona.
L: ¿En qué consiste exactamente esas actividades?
J: En “Nuestros árboles” lo que queremos hacer ver a los chicos es la importancia de la Casa de Campo como parque urbano. Nos centramos en el reconocimiento de tipos de árboles, la variedad, que es muy grande y la intervención del ser humano, que ha sido muy importante y ha modificado muchísimo la estructura física y el contenido de especies de árboles y de animales.
En “Las estaciones y los sentidos” intentamos que los niños utilicen los cinco sentidos: para el conocimiento de los olores, hierbas aromáticas que hay en el exterior; trabajan la vista intentando distinguir diferentes tipos de árboles, arbustos, circunstancias de relieve etcétera y así el resto de los sentidos caminando.
“Caminando por la naturaleza” como te dije es una finca de 228 hectáreas que nos permite trabajar con un grupo de 50 niños el conocimiento del ecosistema del bosque mediterráneo natural, porque allí si se desarrolla de manera natural. Y también les contamos, la importancia del medio ambiente y el respeto hacia el medio ambiente. Ellos visualizan la importancia de conservar el medio ambiente.
En Cercedilla son 3 días y podemos trabajar más aspectos del ecosistema montaña, la importancia de un espacio protegido cómo es el parque Nacional de la sierra de Guadarrama al que estamos próximos, conocimiento de especies de árboles cogiendo muestras y luego también trabajamos mucho el tema de cómo andar, como caminar, cómo pasear por la naturaleza. Se les dan pautas de comportamiento para poder visitar, andar por espacios naturales y a la vez que no exista un deterioro de esos espacios.
L: Y teniendo chicos de edades tan variadas, ¿observas diferencias entre unos y otros? Por ejemplo, en el interés o la preocupación hacia el medio ambiente
J: Es difícil generalizar… Mira, dentro de las propias edades cada una de ellas es diferente (porque viene cada día un colegio), pero bueno, cuando te hablo de niños de cinco, de seis, siete, ocho años digamos que para ellos las actividades que realizamos como son muy experimentales, para ellos es como una aventura, no tiene un componente educativo importante y grande. Los veo muy satisfechos con la actividad. Cuando ya vamos a edades un poco más mayores, puede suponer para ellos como “¡Bah! Es otro día de clase”. Se te pueden despistar, pero esta carga educativa no la realizamos tanto en el aula, en un espacio que ellos pueden identificar como de su propia aula de su colegio, sino en los exteriores.
L ¿Has notado un incremento en el interés por el medioambiente?
J: Personalmente, es un tema que tengo interiorizado en mi propia vida, pero sí, he visto que ha cambiado, que se le está dando una mayor importancia y preocupación. El mayor problema que estoy viendo (pero es una opinión muy personal) es que muchas veces esa ampliación en el interés sobre el medio ambiente no va unido de por sí a la realidad del medio ambiente, sino a nosotros. Lo cuidamos porque nosotros pertenecemos al medio ambiente y todo el daño que le podamos causar al final repercuten en nosotros. Y además, esa idea surge de intereses económicos, humanos, políticos etcétera.
L: ¿Por qué consideras que es importante la actividad que realizas?
J: Porque creo en ello. Es tan sencillo… La suerte que he tenido es que yo me he movido mucho a nivel laboral y de cada sitio he sacado mi parte de enriquecimiento. Sin embargo, este trabajo es el que más me enriquece. Todo en lo que estoy trabajando para mí es importante, es necesario. ¡Casi que lo que estoy haciendo no es trabajo! Estoy seguro de que aunque estuviera trabajando en otra cosa, mi tiempo libre lo dedicaría a lo que yo estoy haciendo ahora.
L: ¿Es posible cuidar el medio ambiente en una ciudad como Madrid?
J: No solo es posible, es necesario. En Madrid está todo interconectado, el centro, la Sierra de Guadarrama… Lo que tú hagas en Madrid tiene una repercusión en otros espacios naturales. Hay estudios hechos de que la contaminación de la Comunidad de Madrid no se queda en Madrid, se disemina y terminan a gran distancia.
L: En relación a esto, ¿qué evolución crees que tendrá tu trabajo en los próximos años?
J: Pues no lo sé, no lo sé… Mi esperanza es que cada vez se tenga más en cuenta la educación medioambiental, es tan necesaria a efectos de la supervivencia del planeta… Tenemos que tener una serie de pautas desde pequeños que nos permitan vivir en consonancia, no como está nuestro sistema ahora mismo. El trato hacia el medio ambiente no es el adecuado y además es que nos estábamos metiendo cada vez más en un hoyo. ¿Hacia dónde va a evolucionar? Para mí es necesario que esos intereses sobre el medio ambiente y sobre la naturaleza no vaya unido a intereses por detrás a lo económico, lo político etcétera. Si los que deciden si impulsan o no este tipo de educación no lo hacen, pues el problema lo vamos a tener y bastante gordo.
L: Esperemos que se tome conciencia y aumenten las horas dedicadas a la educación ambiental. Muchas gracias por tu tiempo, Jorge.
